El metabolismo (del griego μεταβολή, metabole, que significa cambio, más el sufijo -ισμός (-ismo) que significa cualidad, es decir la cualidad que tienen los seres vivos de poder cambiar químicamente la naturaleza de ciertas sustancias, es el conjunto de reacciones bioquímicas y procesos fisicoquímicos que ocurren en cada una de las células del cuerpo.
El ejemplo más claro es el de las proteínas. Éstas se rompen totalmente, en sus partes más pequeñas que son los aminoácidos e ingresan en las células. Dentro de nuestras pequeñas unidades esos aminoácidos son utilizados para fabricar nuevas proteínas, pero no de cualquier manera, sino de la forma que lo indica nuestro ADN. De este modo las proteínas que eran de los alimentos, ahora son mías. Así, estas proteínas pueden formar parte de distintas partes de mi cuerpo.
Los seres humanos estamos formados por tres áreas muy importantes. El cuerpo, la mente (el alma) y las relaciones que establecemos con el ecosistema. Esto significa que no incorporamos solamente alimentos para el cuerpo, sino que también debemos retener nutrientes para nuestra psiquis, que vendrán de los alimentos, el ambiente y las relaciones sociales que podamos establecer. Desde este punto de vista, no metabolizamos unicamente alimentos y nutrientes como proteínas, carbohidratos y lipidos, sino que también metabolizamos situaciones, relaciones, estrés, fracasos, logros, etc. Si retomamos la definición de metabolismo, los seres humanos somos transformadores del ambiente por excelencia. Transformamos lo biológico (y de esto no duda nadie), transformamos lo mental y vamos de paradigma en paradigma, transformamos lo social y, como es bien sabido y no primitivo que los humanos tenemos espíritu, somos transformados adquiriendo la posibilidad de hacer bien a los demás.
Si tomamos la segunda parte del texto con el ejemplo de las proteínas, lo anterior cobra mayor importancia, ya que además de incorporar cosas y desarmarlas, armo y construyo mis cosas, de acuerdo a mi ADN, mis pensamientos, recuerdos, escala de valores, moral, deseos, creencias, etc. y esas cosas que incorporé pasan a ser mías. Por eso, cuando hablamos de alguien, (sobre todo si lo criticamos, cosa que debemos dejar de hacer) hablamos más de nosotros que de ellos. ¿Por qué? Porque lo que viste de esa persona, escuchaste, sentiste, creíste, etc., se desarmó dentro tuyo y cuando tu cerebro rearmó todo lo hizo de acuerdo a tus parámetros, paradigmas, avances, limitaciones, prejuicios, etc. Así podemos ver que el metabolismo excede lo biológico y que los humanos somos mucho más que un cuerpo físico.
En psicología muchas veces se habla de procesar las cosas. Eso es metabolizar. Situaciones que te patean el hígado, o te dejan con un nudo en la garganta, o con la boca del estómago cerrado sin poder pasar bocado, también hay situaciones que dejan muy feliz y experimentás un acelere impresionante y no tenés hambre, y hasta no podés dormir, como si hubieras comido una barra energética, porque te alimentaste, pero de otro modo. No solo de pan vive el hombre.
Actividades
1. ¿Cómo define el texto el concepto de metabolismo más allá de lo puramente biológico?
2. ¿Qué ejemplos se utilizan en el texto para ilustrar cómo los seres humanos metabolizamos no solo alimentos, sino también situaciones, relaciones, emociones, etc.?
3. Según el texto, ¿de qué tres áreas importantes están formados los seres humanos y cómo se relacionan estas áreas con el metabolismo?
4. ¿Cómo se explica en el texto que, al criticar a otra persona, en realidad estamos hablando más de nosotros mismos que de esa persona?
5. ¿Qué analogías se utilizan en el texto para comparar el metabolismo de situaciones y emociones con el metabolismo de los alimentos y nutrientes a nivel biológico?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.