martes, 14 de julio de 2020

¿POR QUÉ COMEMOS LO QUE COMEMOS?


La nutrición es la incorporación de sustancias necesarias para llevar a cabo las funciones vitales. Éstas son la nutrición propiamente dicha, la relación y la reproducción. Significa esto que la nutrición provee materia prima para el crecimiento y mantenimiento del organismo, y la energía necesaria para hacerlo.
Los nutrientes están en los alimentos. Moléculas orgánicas e inorgánicas. Algunas moléculas muy grandes y otras no. Estas moléculas son conocidas como biomoléculas o moléculas de importancia biológica, como ser los carbohidratos, las proteínas, los lípidos y los nucleótidos. Cabe destacar que estas moléculas contienen más energía que las inorgánicas. Esa energía es necesaria para el organismo. A menudo hablamos de esta energía haciendo referencia a las calorías que aportan los alimentos. No existe sistema vivo que no necesite de esta energía calórica.
El tema de la alimentación humana es que nosotros decidimos qué comer y cuánto. Comemos demasiado de lo malo y muy poco de lo bueno. El sedentarismo más una dieta inadecuada es responsable de enfermedades importantes en nuestra especie. Muchas de nuestras decisiones están condicionadas por la disponibilidad en el mercado, la competencia, las publicidades, etc. A eso debemos sumarle nuestras decisiones impregnadas de creencias, tabúes (no hay que empezar a comer sopa de murciélago) y, otros factores como las emociones que impactarán en qué comemos y cuánto. La presión social también juega en esto de decidir a la hora de comer. ¿Qué ocurre con los horarios en las escuelas? ¿En los trabajos? ¿Qué ocurre con los precios de las comidas para alguien que trabaja?, ¿O te arreglás con un paquetito de papas fritas? ¿Y lo de comer en familia en qué quedó?
Una dieta equilibrada es aquella donde el ingreso de calorías es coherente con el tipo de actividades que realizamos. Muchas veces comemos como si fuéramos a construir una casa y en realidad nuestro mayor gasto de energía fue decidir cuál serie o película ver.

¿Por qué elegimos comer lo que comemos?
    • porque es lo que hay.
    • porque es barato.
    • porque me gusta (aunque sé que no es bueno).
    • porque lo vi en una publicidad.
    • porque me levanta el ánimo.
    • porque es la hora de desayunar, merendar o cenar.
    • porque tengo hambre...
El tema de los precios es muy fuerte. Optamos por lo barato y a la larga lo pagará la salud. La economía pega duro en este tema, que hace que aparezcan casos de malnutrición o desnutrición y las consecuentes enfermedades. De vez en cuando nos damos un gustito y más si en la tele lo pasan a cada rato. Y si estás bajoneado una rica comida hace la diferencia. Aunque para muchos es un ritual horario que cumplimos muertos de hambre durante el día para caer en el plato de comida con furia, comiendo ansiedad, nervios, bronca, depresión, incertidumbre, alegrías, etc. Sin duda, deberíamos pensar más en nuestro funcionamiento y comer en ese sentido. No pensando tanto en el alimento sino más en el nutriente.

1- Realizá una lista de alimentos que consumís en la semana.
2a- Si hay cosas envasadas, guardá los envases y fijate qué nutrientes posee y las cantidades. 2b- analizá qué es una pirámide nutricional y relacionalo con lo que averiguaste acerca de las calorías.
3- Anotá si tuviste cambios de ánimo (euforia, pesadez, o malestar)
4- Elaborá una dieta prestando atención a la saciedad. Por cierto, ¿qué es?
5- Elegí un deportista y averigua qué come.

Para seguir viendo sobre el tema, un clásico documental sobre malnutrición: super size me.
https://www.youtube.com/watch?v=gOS-Uo0jEKQ

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.